
Los pobladores del distrito de San Lázaro exigen que la tercera sección de la obra también se reinicie. Muy pocas máquinas y obreros trabajan en los tres tramos de la ruta Concepción-Vallemí. Las autoridades departamentales se mostraron preocupadas después de verificar el sábado último el lento reinicio de las tareas en el trayecto de 171 kilómetros.
En la localidad de Costa Romero, a unos 15 kilómetros de centro urbano de Concepción, se observaban algunos tractores y camiones volquetes operando en lo que corresponde al primer tramo de la ruta. Esta sección, a simple vista, es la que menos avance presenta con relación a los otros dos tramos en que se divide la obra.
El nuevo trazado varía muy poco con respecto a la ruta antigua, se tropieza con problemas de liberación de la franja de dominio. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) aún no consiguió acordar con los propietarios de los inmuebles.
En ocasiones, los lugareños afectados
cierran el ingreso a sus propiedades por lo que los automovilistas recurren al
camino antiguo. Sin embargo, esta vía queda clausurado cuando se desborda el río Aquidabán, a la altura de la
localidad de Paso Horqueta, distante
unos 46 kilómetros de la ciudad de
Concepción, generando una situación crítica.
Segundo tramo. La segunda parte de los trabajos presenta un importante avance, que beneficia al distrito de San Alfredo, donde incluso ya se observan capas de asfalto líquido en la ruta. El paso no está habilitado aún porque las tareas continúan, según indicó un obrero.
El gobernador
de Concepción Luis Urbieta (ANR), señaló que en el tercer tramo aún no se
reiniciaron las tareas. Eso genera preocupación porque la ruta es de vital
importancia para los pobladores del distrito
de San Lázaro. “Los trabajos se deben acelerar, ya se perdió mucho tiempo.
Realizaremos los reclamos pertinentes”, dijo. Para el diputado Bernardo Villalba (ANR) el progreso de Concepción, principalmente del extremo norte del Departamento, no
se podrá logar sin la habilitación de la ruta.