
Dijo que lamentablemente las autoridades departamentales, como el caso del gobernador Luis Urbieta, es pytyryry (arrastra los pies), porque no reclama a las autoridades nacionales como debiera hacer siendo representante ante el Ejecutivo. “Comprendemos porque seguro que no quiere ponerse mal ante las autoridades, pero lamentamos”, dijo Cañete.
Por otro lado indicó que si la obra no se reinicia, la población de Vallemí ya no se trasladará a Concepción para manifestarse, sino directamente cerrará el río Paraguay como medida de protesta. “Ya tenemos presión del pueblo para cerrar el río y cuando eso lo hagamos vamos a demostrar el daño que eso ocasiona el gobierno”, sostuvo.
El 18 de octubre pasado, hubo una manifestación representantes de Concepción, San Lázaro y Loreto exigieron la continuidad de la obra de la ruta Concepción-Vallemí. En la ocasión el vicepresidente, Juan Afara y el ministro de obras, Ramón Giménez prometieron que en 15 días los trabajos se reiniciarían en el primer y segundo tramos y que seguiría la negociación con la empresa Benito Roggio sobre el tercer tramo.
La comisión de crisis conformada en aquel entonces volverá a reunirse en los próximos días, para analizar el incumplimiento de la promesa. No descartan iniciar de nuevo algunas medidas que acompañen la lucha de los vallemienses.
La obra de 170 kilómetros se construye en tres frentes. El primer tramo está cargo del Consorcio Tagatiya, el segundo encara la empresa T y C y el tercero Benito Roggio.
Los trabajos ya pararon hace casi 6 meses por falta de desembolso por certificaciones y por un supuesto mal diseño en el tercer tramo.