
En las diferentes intervenciones de referentes comunales y campesinos se denunció el impacto que está teniendo un modelo económico sostenido sobre la agroexportación.
Manifestaron que es alarmante el proceso de “descampesinización” que se vive en las zonas rurales, donde se da una invasión silenciosa por grandes productores sojeros vinculados a transnacionales como Monsanto y Cargill.
“El modelo económico extractivo es una maquinaria de hambre, pobreza y muerte, como dijo aquí una compañera. Es la causa de la alta tasa de desocupación, que no tiene color ni religión. Necesitamos una gran alianza para enfrentar este gran problema. Este gobierno colorado, que entra en contradicción, quieren reducir el Estado para dar trabajo pero hay una alta tasa de desocupación, que le presiona; entonces quiere dar trabajo pero de manera prebendarizada y nosotros tenemos que reorientar el modelo económico”, dijo el senador Sixto Pereira
Los campesinos solicitaron para que Concepción sea declarada como zona de producción orgánica y libre de agrotóxicos, además la aprobación del proyecto de ley del seguro agrícola y el fortalecimiento del Programa Tekoporã, garantizado como una ley de transferencia monetaria.
En la apertura del acto, monseñor Zacarías Ortiz Rolón dijo que se debe defender el territorio nacional por el ingreso de brasileños que adquieren tierras de campesinos para el cultivo del citado rubro, haciendo que los labriegos migren a las ciudades y crezca la pobreza.
El gobernador de Concepción, Luis Urbieta, señaló que a través de la Secretaría Departamental de Agricultura impulsará el fortalecimiento de la agricultura familiar campesina.