
El uniformado deja una esposa y un hijo de tres años, quienes ahora deberán pelear para que las autoridades les asignen los beneficios que les corresponden como herederos.
Juan Fleniz Díaz Escobar (35), hermano del policía abatido, pidió a gritos en medio del sepelio que el Gobierno brinde más equipamientos a los agentes que combaten a los criminales.
El jefe de la Comisaría 1ª de Caacupé, Crio. Princ. Mauro Ojeda, pronunció un emotivo discurso, en el que manifestó que las filas policiales una vez más se tiñen de luto por la pérdida de un joven suboficial en el cumplimiento del deber sagrado de servir a la patria.
Añadió que en la institución policial están juramentados para servir a la patria y dar su vida si fuese necesario, consigna que fue fielmente cumplida por el suboficial Cirilo Díaz.
Los familiares del policía repudiaron el cobarde ataque del EPP, que segó la vida del joven uniformado e hirió a tres de sus camaradas, al señalar que son “un grupo de compatriotas con ideas diferentes a la democracia y las leyes vigentes”.