
Desde Asunción, por esas cosas de la vida, los escalones nos llevan a observar inexorablemente el edificio desvencijado de la Aduana desde un séptimo piso...
Esos peldaños nos conducen a un recorrido oscuro, desde Nuestra Señora de la Asunción hasta el humo y el perfume barato de Oliva y Colón, donde un sorpresivo y esperado experimento hace que nos invadan unos días sin sol ni sal, pero, a pesar de todo, Asunción era una fiesta, explican los responsables de este montaje.
Dirigida por el actor y director Rayam Mussi, la propuesta se desarrolla a partir de cuatro historias adaptadas de cuentos urbanos asuncenos contemporáneos.
En la puesta en escena interdisciplinaria, se conjugan la expresión corporal, música y sonidos en vivo con el arte escénico, en un universo de realismo mágico, de laboratorio dramático austero, y aun así cargado de símbolos a ser percibidos desde lo visual, lo visceral y lo intelectual; lo que posibilita el goce estético de un público en general, totalmente identificado con la Asunción de hoy día: Nostálgica, letárgica y siempre bella observada desde el río, explicaron los responsables de la propuesta.
La obra cuenta con las actuaciones de Silvio Rodas, Luz Saldívar y Esteban Martínez.
Las fotografías pertenecen a Héctor Micó; el vestuario corresponde a Carmen González; la producción estuvo en manos de Karen Fraenkel; Manuel Portillo fue el encargado de la asistencia de dirección y Rayam Mussi es el responsable de la dirección general.